
Medusas y bolsas plásticas
Tú puedes ver la diferencia, ¡las tortugas no!
En el océano, las bolsas plásticas flotan como si fueran presas naturales, como las medusas. Al confundirlas, las tortugas terminan ingiriendo el plástico, lo que puede causarles heridas graves o incluso la muerte. Cada bolsa desechada de forma incorrecta se convierte en una trampa invisible para la vida marina. Replantea tus hábitos. Usa menos plástico. Protege a quienes no pueden defenderse.
Especies de tanque
Medusa ortiga
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Chrysaora quinquecirrha
La ortiga de mar del Atlántico es una especie que habita en las zonas costeras de los Estados Unidos. Son animales de aguas cálidas, con una temperatura ideal entre 26 °C y 30 °C. Su dieta es variada, alimentándose de zooplancton, salpas, crustáceos y peces pequeños. Tienen un ciclo de vida corto, viviendo entre 6 y 18 meses. Su cuerpo está compuesto por la campana - la parte redondeada en la zona superior del cuerpo -, cuatro brazos orales largos y tentáculos alrededor de la campana. Las manchas oculares presentes en la campana y en los tentáculos les permiten percibir la luz, aunque no logran formar imágenes claras. Otras estructuras los ayudan a orientarse en relación con la gravedad.
Bolsa de plástico
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¿Qué son? ¿Animales, microalgas, alimento...?
Algunos incluso podrían clasificarlas como plancton invasor en los mares. En realidad, esta "especie" existe desde la década de 1980, con la creación accidental del plástico polietileno. Se utilizan en todo el mundo, pero debido a sus graves impactos ambientales, crecen los incentivos y las legislaciones para prohibirlas o restringir su uso. Sus consecuencias se observan desde 1997, cuando comenzaron a aparecer enormes manchas de basura causadas por la acumulación de plásticos en el Océano Pacífico. El primer país del mundo en prohibirlas fue Bangladés. En São Paulo, está prohibido el uso de aditivos oxodegradables en la fabricación de bolsas plásticas. En los últimos años, pruebas han demostrado la presencia de microplásticos incluso en nuestro torrente sanguíneo. Las bolsas plásticas derivadas del petróleo tardan cientos de años en comenzar a degradarse. Su descarte inadecuado provoca acumulación en vertederos y océanos. Además, su descomposición libera gases de efecto invernadero (GEI), contaminando el medio ambiente y perjudicando a los animales marinos.




